05/26/08
Ya es de todos conocidos que en días pasados, dentro del marco del festival de Cannes 2008, un mexicano, Alonso Álvarez Barreda, ganó el primer lugar en la sección Short Film Corner, una competención en línea para realizadores de todo el mundo.
El premio de dicha competencia consiste en una cámara profesional DV y una computadora portátil con software de post-producción incluído.
Diversos medios de comunicación de México se dieron a la tarea de consiguir la entrevista obligatoria con el ganador, quien, para la sorpresa de todos, no es un cineasta en regla (vamos, con estudios formales); me parece, sino me equivoco, que le comentó a Adela Micha que era ingeniero, pero que en realidad a él le hubiera gustado estudiar cine.
Ya también es conocida la declaración que dio Álvarez sobre los obstáculos que se le presentaron cuando decidió ingresar a alguna escuela de cine:
"Yo nunca estudié cine, de hecho me cerraron las puertas en todas las escuelas de cine de México, no se me admitió. Pero me quedé con ganas de hacer algo y decidí hacer historias con el potencial de ayudar a la gente", declaró Álvarez en entrevista radiofónica con Joaquín López-Dóriga. (fuente: El Universal)
Aqui podemos ver
Historia de un letrero:
Ahora bien, a días de saber el resultado y con la avalancha de felicitaciones, surge la noticia en Internet, a partir de un comentario (lo leí en
pixel y dixel, pero días antes
beentage ya lo había mencionado) de que existen cortometrajes o trabajos audivisuales con la misma idea, pero diferente ejecución.
El primero de éstos es "Una limosna por favor", del director Francisco Cuenca Alcaraz, y que participó en el festival de cortometrajes "
Notodofilmfest" de la empresa
Notodo.com:
El segundo es parte de una campaña de una empresa italiana llamada
Reactivity:
Hay que decir que la idea, por lo que entendí (
hacer un cambio a un proceso a partir de la comunicación) es una historia popular en el medio publicitario, es decir, nada nuevo bajo el sol.
Lo que me llama la atención no es que el mexicano haya retomado la idea, sino que no haya intentado adecuarla a un nuevo entorno, porque no queda duda que "Una limosna por favor" y su corto apelan a la misma parte sensible del espectador, y aunque "Historia de un letrero" presenta una producción más cuidada (sólo ver al mendigo mejor caracterizado) es lo mismo... pero alargado, dejando que los niños, las palomas y los sonidos de una ciudad vayan preparándonos para lo que viene, mientras que "Una limosna..." va al grano.
Hay que ver también el mensaje del cartel al final de ambos cortos:
Hoy es un hermoso día y no puedo verlo... (Historias....)
Hace un día precioso, pero yo no puedo verlo (Una limosna...)
Este mensaje es lo que nos deja cerrar lo contando. Para quien ya sabía la historia, no representa mayor reto que la memoria; para quien no supiera la anécdota, le puede dejar un buen sabor de boca.
No se puede acusar a Alonso Álvarez de plagio, sino de falta de originalidad, al igual que Francisco Cuenca y a la empresa italiana (aunque ésta última no presenta en sí un cortometraje sino un experimento callejero, pero que parte del mismo sentido de cambio)
La cuestión es que una idea puede circular por muchos caminos, ahí tenemos la historia de la muchacha pobre que encuentra a su príncipe azul, se casan y son felices, y no pasa nada... siempre y cuando el enfoque, la situación, el tiempo y las circunstancias sean lo novedoso en el relato, porque la idea seguirá ahí.
¿Y tú que piensa? ¿Falta de originalidad o inocencia creativa?
ACTUALIZACIÓN: incluyo el
enlace para ver la entrevista que le realiza Carlos Loret de Mola a Alonso Álvarez Barreda en 1N con respecto a esta controversial.
05/20/08